Perspectivas Sistémicas
LA NUEVA COMUNICACION

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Que televisión quieren los niños
(2° parte)

por Tatiana Merlo Flores

Esta investigación comparativa internacional fue presentada en el CONGRESO IBEROAMERICANO DE COMUNICACIÓN Y EDUCACIÓN «Luces en el laberinto Audiovisual». Televisión en el contexto latinoamericano, en Octubre del 2003

Tatiana Merlo Flores es socióloga, Presidenta del Instituto de Investigación en Medios, Titular de Metodología de Investigación, Postgrado Sociología, Universidad Católica Argentina.

Tiene más de 10 libros publicados y numerosos artículos en revistas internacionales.

 

Introducción

¿Cómo quieren los niños a la televisión? Poder saberlo respetando absolutamente la postura de los pequeños, sin condicionar las respuestas ni el análisis, que pudieran contarlo sin interferencias adultas, desde sus propias experiencias cotidianas y afectivas, con libertad total, fue la intención de esta investigación.

Un mismo spot televisivo, traducido a varios idiomas y pasado por canales abiertos y de cable, fue el elemento motivador. En el mismo, un dibujo animado cuyo personaje era la televisión los invitaba diciendo: "Si tienes entre 7 y 13 años escríbeme una carta, envíame un dibujo o un e-mail diciéndome TELEVISIÓN, ¿ CÓMO TE QUIERO?".

Sueños, mitos y T.V.

"Los sueños no se ciñen a la condición física de dormir, sino que pertenecen a la dimensión simbólica de la experiencia humana en su totalidad. Por lo tanto pueden suceder durante el estado de sueño, que es donde solemos buscarlos, en los estados de vigilia donde nos encontramos viviendo el aspecto simbólico de la vida, y en los estados crepusculares que están entre el estado de sueño y el de vigilia" IP

La experiencia televisiva estaría, a nuestro criterio, en el estado crepuscular, pero luego seguiría actuando en los otros dos.

"El tema de los sueños y el mito llega hasta la misma raíz de la naturaleza humana. Por otra parte, tal como los ensayos han demostrado extensamente, los sueños y especialmente los mitos son un medio esencial para la manifestación de las introspecciones intuitivas que surgen de la naturaleza primitiva de la existencia humana". El concepto que cada cultura tiene de los mitos y los sueños refleja su visión subyacente de la naturaleza del ser humano.

"De ahí que el proceso de soñar pase de forma natural del nivel personal al mito. Así es como los individuos pueden experimentar sus vidas privadas en contextos de significado que abarcan algo más que el aspecto personal". Ira Progroff, Mitos Sueños y Religión, Numancia Barcelona,1997.

Es en este sentido que decimos que los niños buscan conocerse a través de la televisión: a si mismos y también conocer el sentido del mundo que los rodea, donde ellos deben necesariamente estar insertados.

"Tanto el sueño como el mito son aspectos de una sola dimensión de la experiencia, la simbólica". ( IP Op. Citado).

Jung dividió lo inconsciente en dos niveles. El primero era la superficie, al que denominó inconsciente personal. En su mayor parte era lo mismo que en la concepción freudiana de inconsciente reprimido.

Luego describió un nivel más profundo que denominó inconsciente colectivo. A esa área de la psique Jung le atribuía aquellos sueños y patrones de simbolismo que tienen una cualidad transpersonal.

El empleo de Jung de la palabra colectivo ha de entenderse más en su significado alemán que en inglés. El quería decir kollektiv, cuyo trasfondo no es tanto el de las experiencias múltiples del grupo como el que pertence inherentemente al ser humano.

Este nivel más profundo, lo inconsciente colectivo, ha de entenderse en el sentido de que contiene esos patrones de simbolismo que tienen lugar en las psiques de los individuos, no a causa de su individualidad ni por pertenecer a algún grupo en particular, sino por ser seres humanos. Estos son los patrones de simbolismo que conciernen a toda la humanidad.

Es así como cada niño selecciona, integra y tiene una relación única y particular con la televisión, ésta sería la expresión del inconsciente individual, que depende del contexto, de su propia personalidad y temperamento, con los grupos sociales y o culturales se da un fenómeno similar, ciertas características contextuales/culturales hacen que las relaciones con la televisión tengas similitudes, es así como vemos diferencias claras entre las respuesta de los niños de Argentina, Chile y Uruguay y al mismo tiempo las relaciones de los niños latinoamericanos con la televisión tienen características comunes que hacen a esta audiencia particular diferente a la de Canadá o Italia.

Pero es en el patrón de simbolismo colectivo mediado por la televisión, donde se da, a mi criterio, el "mainstreaming existencial", la corriente principal existencial, el mito que explica la realidad, aquello que hace homogéneos a todos los niños que tienen experiencia televisiva. Más que una manera de mirar el mundo o a si mismos es una forma de buscar entender la propia existencia y la del universo. La enorme cantidad de mitología oriental que contienen los animé japoneses quizá explicaría su éxito en un mundo occidental donde la mitología a muerto.

La televisión es el lugar del rito donde se conforma la conciencia colectiva, el Gran Mito Globalizado.

Este pensamiento mítico impregna casi la totalidad de las respuestas infantiles, en forma muchas veces explícita y otras implícita y es quizá uno de los fenómenos más extendidos en las respuesta de la gran mayoría de los niños de todo el mundo.

En los niños chilenos se manifiesta en los dibujos con figuras de ángeles y demonios peleándose por la televisión, en otros niños la televisión se transforma en el sol que alumbra y da vida.

Este visión común de endiosamiento de la televisión nos lleva a replanteos mucho más profundos a la hora de trabajar sobre la capacidad crítica ante el medio.

Este mistificación de la televisión hace que para los niños deje de ser un objeto, un artefacto tecnológico, para ser una persona con la que se relacionan, es el otro con quien conversan, al que le preguntan, que los acompaña cuando están o se sienten solos. Se establece así una relación personal e íntima. Que los niños manifiestan diciendo. ….

Mercedes de 7 años : "Televisión creo que sos mi mejor amiga…"

Alejandra una niña de 10 años de Chile dice: "querido televisor, me gustaría que fueras como las flores para poder oler tus aromas, me gustaría que me cantaras a las mañanas para despertarme en paz, me gustaría que fueras de piel para acariciarte durante el día."

Un niño uruguayo de 8 años nos dice. "Quiero que tengas boca para poder conversar contigo para que no te sientas tan aburrida y sola y que tengas ojos para que me puedas ver porque a ti todos te miramos pero vos no nos puedes ver".

Teresita de 12 AÑOS expresa. "…quiero poder conversar contigo y que te pueda conocer y tú a mi, que tengas zapatitos negros y que con ellos me puedas acompañar adonde yo o tú quieras ir".

Camila nos dice : "también tendrías que tener brazos para que pudieras dar abrazos en el año nuevo y lo más importante que fueras una muy buena amiga para que jugara y conversara conmigo".

Pero también en esta relación personal hay una demanda por parte de nuestros niños, quieren un equilibrio en la relación, donde ellos puedan ocupar un lugar de autonomía y de control. Poder decidir qué ver, cuándo y cómo y lo expresan por ejemplo así.

"Ojalá que alguna vez en el futuro aunque yo no te pueda ver seas como un perrito que no necesites control remoto que yo te diga ponte en el canal 13 y tú vas o que te diga recomiéndame algún programa y tú sintonizas el programa que yo quiero".

"Todos los niños deberían tener derecho de entrar en la tele no sólo los que tienen plata, nos tienen que dar la oportunidad…" nos dice una niña de 13 años.

A través de lo que se expresa en esta relación personal e íntima con la televisión podemos conocer, inferir, que es lo que está ocurriendo en las familias, en los grupos sociales y en la misma cultura.

Los niños hablan desde su subjetividad pero lo hacen desde su contexto social-cultural-económico y lo que aparece en este trabajo comparado internacional, también se expresan desde su contexto existencial o quizá a partir de las carencias del mismo. No hablan desde la abstracción sino desde su inmersión en la realidad de pertenencia.

Es decir se conjuga la similitud que la condición de niño impone con su expresión de la trama cultural social de pertenencia y las característica particulares que hacen de cada niño un ser único.

Es así como los niños de niveles más carenciados o los que viven en las zonas de frontera piden programas que los capaciten en temas que los pueden ayudar a trabajar: aprender inglés, tejer, arreglar jardines; los niños chilenos hablan más que los argentinos de programas para toda la familia e incluso de programas que veían sus padres cuando eran chicos, lo mismo en cuanto al pedido de programas religiosos y programas de educación formal que los pueda ayudar en el colegio. Rara vez estos temas aparecen entre los niños uruguayos o argentinos.

Los niños argentinos piden películas de terror más que en los otros países y son los únicos que hablan de querer más violencia.

Cuando los niños se refieren a la violencia, es necesario aclarar que detestan la violencia presente en los noticieros, les disgusta la tristeza, la amenaza y la inquietud que les suscitan los noticieros dado que se refieren a aquello que efectivamente está sucediendo en el mundo real, no ya de la fantasía. Les molesta menos, aunque no en todos los casos, la violencia que aparece en los dibujos, en especial en los animé japoneses, y obviamente hay una clara predominancia de niñas que piden que los supriman, en tanto muchos varones los quieren ver todos los días y en horarios específicos.

Reclaman noticieros y programas que los tengan de protagonistas, que hablen de los niños y sean conducidos por éstos.

Cuando se refieren a la publicidad lo hacen negativamente porque interrumpe el relato, el encanto y la atmósfera con la cual lograron vincularse en los dibujos o programas de ficción.

Toda relación tiene un sentido y la pregunta que sigue es ¿Cuál es el sentido fundamental, central, que tiene para los niños su relación con la televisión?

Podemos pensar, aunque este aspecto debe ser más profundamente indagado en esta investigación, que el "para qué" de la relación niño- televisión es afectiva compensatoria, en determinadas condiciones de carencia afectivo - emocionales., existenciales. Se evidencia en las afirmaciones de descontrol de horarios, menciones a la imposibilidad de dejar de mirar y es más, de no poder imaginar la vida sin la TV, una función simbólico-compensatoria respecto de las ausencias y silencios reales y afectivos.

La TV aparece reemplazando la necesidad de atención, escucha, contención. No sólo es entretenimiento tecnológico, es "mamá tecnológica", plena de color, sonido, movimiento. Repararía la distancia e incomprensión del mundo adulto y sería también el lugar de búsqueda, de sueños y mitos que compensarían a una cultura que no da respuestas a los interrogantes existenciales de la vida.

No hay prácticamente niños que hablen de la televisión desde un plano meramente racional, todos expresan más o menos lo siguiente:

Un niño de ocho años dice:

"Me gustaría que fueras roja porque es mi color preferido pero igual te quiero como sos, quisiera jugar contigo a las bolitas y que pudieras dormir a mi lado…".

Joana de 13 años nos cuenta: "Te escribo como a una amiga ya que comparto muchos momentos contigo, a veces te conviertes en imprescindible, llenando vacíos que se producen en casa por la falta de una hermana que no tengo y una mamá que debo resignarme a su ausencia por la necesidad que tiene de salir a trabajar...".

"Quiero que me hagas reír y emocionar que me acompañes pero por sobre todo que siempre estés conmigo". Le dice Juan de 8 años

"Quisiera que me reflejaras a través de un programa familiar la figura de papá que vive lejos". Expresa en su carta una niña de 10 años.

"Quisiera que fueras mi consejera sabia y oportuna , como un profesional médico alertándome sobre alguno de los muchos interrogantes que se plantean a esta edad que estoy viviendo". Niña 13 años.

Los niños le demandan a la televisión muchas cosas, algunas son coincidentes con las que habitualmente se le adjudican: información y entretenimiento, pero también piden que la televisión los acompañe, les dé educación y formación y que sea democrática.

La televisión es para los niños latinoamericanos un vehículo de democratización, la posibilidad de igualdad de oportunidades y lo piden claramente.

" …quiero que todos lo niños, especialmente los más pobres, puedan ver todos los canales del mundo"

"Quiero que nos enseñes mucho, que nos des la educación necesaria para el futuro, especialmente para aquellos niños que no tienen posibilidades".

María nos dice: "quiero que seas como un libro abierto que nos enseñe a soñar en un mundo mejor, que toda hoja tenga una moraleja y que nos sirva para el mañana".

En este contexto, contrariamente a muchas teorías de los adultos, los niños perciben a la tecnología como la posibilidad concreta de igualar a todos, al darles acceso a los mismos conocimientos y vincularlos con el mundo.

Es así como los tipos de demandas de los niños a la televisión muestran sus necesidades y carencias que están directamente relacionadas con los contextos sociales, geográficos, culturales de pertenencia.

Es aquí, en la relación entre la demanda y los contextos, donde es posible analizar las diferencias culturales y sociales entre países y regiones.

Esta perspectiva que acercaría elementos de análisis más precisos en cuanto a las necesidades de transformación de la TV, es una propuesta de investigación futura a desarrollar.

En Latinoamérica la demanda mayor de los niños se manifiesta en el ámbito de la educación, dándole, confiriendo a la televisión, responsabilidad educativa, en la formación en valores y como consecuencia y exigencia que llegue a todos por igual, igualdad que nosotros denominamos pedido de democratización.

Como conclusión de esta investigación y en relación a como formar niños con capacidad de discernimiento, con espíritu crítico y creativo frente al medio, creemos que el aporte que estos resultados ofrecen es el tener que pensar en caminos que no solo trabajen desde la lógica racional, sino también desde lo emocional afectivo, desde lo primario constitutivo, desde la conformación de sueños y mitos.

* E-mail: tatiana@mail.retina.ar

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