Perspectivas Sistémicas
LA NUEVA COMUNICACION

Editorial Redes nº 20

Dr. Roberto Pereira

En junio de 2006, una Comisión de la prestigiosa London School of Economics, integrado por Psiquiatras, Psicólogos, Gestores Sanitarios y Economistas, entregó al Gobierno Británico un informe llamado:

"Informe sobre la depresión. Un nuevo programa para la depresión y los trastornos de la ansiedad"1

El informe comienza afirmando que ansiedad y depresión son la principal causa de sufrimiento en Gran Bretaña, y que a pesar de afectar a una familia de cada tres y a uno de cada seis ciudadanos británicos a lo largo de su vida, sus efectos permanecen en buena manera ocultos.

Dice después que existe actualmente la evidencia de que los tratamientos psicoterapéuticos son efectivos en ambas patologías, y que tal afirmación está respaldada por el Instituto Nacional para la Excelencia Clínica (NICE en sus siglas inglesas). Pero que tales tratamientos no pueden llevarse a cabo por la carencia de terapeutas adecuadamente capacitados que trabajen en los Servicios Públicos, que hay muchos pacientes que rechazan la medicación por sus efectos secundarios o por otras razones, por lo que solamente uno de cada cuatro pacientes que padecen estas patologías están recibiendo algún tipo de tratamiento. Y que este no tratamiento o no recibir el tratamiento adecuado, tiene un coste enorme para el Estado, que cuantifican en el 1% del PIB británico (aproximadamente 15.000 millones de euros). De manera que, si se incrementa el número de terapeutas adecuadamente formados, su coste se pagaría por sí mismo con el descenso de las incapacidades provocadas por las disfunciones derivadas de la sintomatología ansiosa y depresiva.

El informe presenta un sólido análisis económico que justifica su propuesta de actuación: contratar y formar a lo largo de 7 años, a 10.000 terapeutas. Estos terapeutas trabajarían en equipos de intervención, desarrollando su labor en los Centros de atención primaria, en entidades sin ánimo de lucro, en los centros de trabajo y en Centros de Salud Mental, todos ellos con la adecuada Supervisión de Terapeutas experimentados. De estos 10.000 terapeutas, proponen que 5.000 sean psicólogos clínicos, y otros 5.000 Diplomados en Enfermería, Trabajadores Sociales y Terapeutas Ocupacionales, todos ellos entrenados en las diferentes orientaciones psicoterap éuticas: cognitivo-conductual, Terapia Familiar, Terapia Interpersonal, etc.

Es en verdad un informe sorprendente, de una gran solidez, que apuesta decididamente por el desarrollo de los tratamientos psicoterapéuticos en estas dos grandes patologías, que suponen de entre ambos más del 40% de las demandas que se reciben en los sistemas públicos de Salud Mental.

Quizá lo más sorprendente de todo, al menos desde, nuestra visión española, es que el Programa se puso en marcha en Junio de 2007 con la contratación de los primeros equipos de terapeutas. No sabemos aún cómo va a afectar la crisis económica a la contratación de equipos, pero es sin duda una buena noticia, por varios motivos: por la apuesta decidida por la psicoterapia desde el Servicio Nacional de Salud británico, por el reconocimiento de que la psicoterapia es efectiva en estas patologías, y por la sólida justificación económica que se hace de los beneficios de la práctica psicoterapéutica. Además, desde nuestro punto de vista, podemos estar muy satisfechos de la inclusión de la Terapia Familiar como una de las orientaciones fundamentales en estos problemas.

No sólo podemos estar contentos por el respaldo británico a la Terapia Familiar; otra buena noticia provenía de Alemania. Cuando hace unos años se legisló sobre la psicoterapia en Alemania, únicamente dos orientaciones psicoterapéuticas fueron reconocidas – la psicoanalítica y la cognitivo-conductual – alegando que eran las únicas que contaban con un respaldo científico. Esta decisión movilizó a los Terapeutas Sistémicos alemanes, que comenzaron una ardua labor de convencer al gobierno de que la Terapia Sistémica contaba con un respaldo científico suficiente como para ser reconocida. Los colegas alemanes se unieron en sus reivindicaciones – fusionaron las tres asociaciones de TF que existían entonces- y contaron con el respaldo entusiasta de sus colegas europeos, fundamentalmente a través de la Asociación Europea de TF- Efta – que organizó en Berlín en 2004 un multitudinario congreso de TF. Numerosos colegas contribuyeron, además, a la elaboración de un voluminoso dossier que agrupara todas las investigaciones realizadas sobre la eficacia de la TF sistémica. Finalmente, en Enero de este año, Jochen Schweitzer, Presidente de la Asociación Alemana, enviaba el siguiente mensaje:

"Queridos amigos y colegas: tenemos el gran placer de informaros que, tras numerosas audiencias y una rigurosa evaluación, el Comité de Evaluación Científica de Berlín ha confirmado que la Terapia Sistémica es una orientación psicoterapéutica cuyos tratamientos tienen una base científica comprobada para niños, adolescentes y adultos."

Realmente, dos magníficas noticias que deben animarnos a continuar confirmando la idoneidad y la base científica de la Terapia Familiar Sistémica.

Volver al indice de novedades