Perspectivas Sistémicas
LA NUEVA COMUNICACION

Perspectivas Sistémicas On Line

Sin ánimo de ofender
Por un territorio emocional más ecológico, equilibrado y sostenible

Jaume Soler y Mercè Conangla
(Autores del Bestseller Aplícate el cuento)

A modo de preámbulo

Nada se olvida más despacio que una ofensa
y nada más rápido que un favor
Martin Luther King

¿Vale realmente la pena arrastrar algo que no podemos cambiar? Si nos sentimos cansados, sin alegría, decepcionados por la vida, desengañados con la gente; si no conseguimos nuestros objetivos, si nos es difícil mostrarnos creativos, si nuestras relaciones personales dejan mucho que desear… quizás estemos viviendo en el territorio de la ofensa: ocupando nuestra memoria con el recuerdo obsesivo de situaciones dolorosas pasadas y devolviéndolas una y otra vez a nuestro presente; invirtiendo de forma destructiva nuestra energía emocional. En este territorio vivimos ausentes de la realidad y de las oportunidades de felicidad que el presente nos ofrece.

La ofensa funciona como un filtro que deja afuera todo lo bueno, lo noble y lo amable; detecta y destaca las huellas de la desconfianza, los indicios de mezquindad, los restos de basura emocional que se genera a nuestro alrededor. Así reafirma las cuerdas que nos atan a ella. Y nosotros, dejamos de avanzar y podemos acabar hundiéndonos en un círculo cada vez más y más profundo. Persistir en la ofensa significa quedarnos divididos y en conflicto. El conflicto parte en dos y esta división hace enfermar, porque provoca fugas de energía y nos descentra.

Si algo hemos aprendido es que con la ofensa no se llega a ninguna parte. Cargar con ella es muy poco inteligente. Las ofensas son como losas que nos pesan y tierra abonada donde crece el rencor y el resentimiento; crean un clima emocional enrarecido y contaminador y bloquean nuestra energía emocional creativa.

Este libro trata de la ofensa y del fácil arte de ofender y de sentirse ofendido pero, sobre todo, de cómo ser menos susceptibles a la ofensa y cómo recuperar la paz perdida. Primero centramos nuestra reflexión en los eslabones de la cadena: qué es una ofensa, cuál es el papel del ofensor —consciente o inconsciente— y cuál el del ofendido. Veremos que no es necesario que exista un ofensor consciente para que alguien se sienta ofendido. Constataremos que ni tan sólo hace falta que el ofensor sea una persona; muchas personas viven ofendidas con la vida, con la fortuna o con el azar. Después, tomaremos conciencia de la constelación de emociones que van unidas a la ofensa y cómo puede afectar a nuestra vida el hecho de dejarnos llevar por ellas. Finalmente, buscaremos mejores estrategias para vivir una vida más ligera de equipaje, más libre, más autónoma, con mayor sentido de la realidad y también con mayor sentido del humor. Será preciso aprender a diferenciar lo que es un mero inconveniente de lo que es en realidad un problema; entender que un conflicto puede ser una oportunidad para mejorar nuestra vida y que la mejor protección para vivir una vida alejada de ofensores y ofendidos es la coherencia con uno mismo. Así tendremos fuerzas para hacer lo que consideramos que es preciso hacer «a pesar de la mirada y el juicio del otro». Estos serán buenos indicios de haber realizado avances en nuestro crecimiento personal.

Sin riesgo no hay libertad. Es preciso darse una oportunidad. Es necesario tomar una decisión antes de que nuestras fuerzas estén demasiado mermadas. Es hora de desprenderse y nadar hasta la costa. Las consecuencias de no hacerlo son mucho peores. «Todo el mundo tiene suficiente valor, sólo que no lo está usando. Una vez comienzas, fuentes dormidas se vuelven activas y te vuelves capaz de tener más valor y rebeldía.» 1 Este libro propone trabajar para lograr un territorio emocional más ecológico, equilibrado y sostenible. Esto nos permitirá alcanzar más serenidad y armonía interior.

Ver presentación del libro

www. fundacioambit.org

fundacioambit@hotmail.com

ecologiaemocional@yahoo.es

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