Perspectivas Sistémicas
LA NUEVA COMUNICACION

Editorial del Número 90

De terapia y familia hoy

El grito provocador de André Gide -" ¡Familias, os odio!"-
que tanto eco tuvo en aquellos años sesenta propensos a las comunas y el vagabundeo,
parece haber sido sustituido hoy por un suspiro discretamente murmurado: "Familias, os echamos de menos…"

(Fernando Savater).

Muchos estudiosos del tema de las familias en el contexto actual, observan un creciente prestigio de las mismas en nuestra sociedad, generado por una mayor necesidad psicológica que tenemos de ellas y a su vez, por su menor importancia institucional. Para Luis Flaquer (1998): "La pérdida de peso de la familia en la organización social ha acompañado su importancia cada vez mayor como fuente de identificación emocional. A medida que se ve privada de entidad como institución, más la valoramos. Uno de los principios de la ciencia económica es que lo que valoramos es justamente la escasez y no la abundancia. En el plano de los afectos sucede exactamente lo mismo. Si en los años sesenta la familia sobraba, ahora falta".

En la misma línea de pensamiento, las migraciones que desmiembran familias, separan cónyuges, padres, hijos y hermanos, sumándose a la desterritorialización propia de las políticas neoliberales y del neodecisionismo omnipresente de nuestra época, más el economismo de la políticas mundiales globalizantes, denunciadas respectivamente por autores como Susana Murillo en nuestro país, o por Albert Jaquard y Edgar Morin en Francia entre otros, afectan dramáticamente la identidad de las personas y, simultáneamente, refuerzan la necesidad y la importancia de los vínculos familiares. Por lo tanto, la terapia familiar y de pareja, con sus distintos modelos, sus avatares, su evolución y los muy buenos resultados que obtiene en psicoterapia, más el reconocimiento del público en general que no duda en acudir a psicoterapeutas sistémicos, especialistas en familia, especialmente tratándose de trastornos de alimentación, adicciones, violencia, conflictos intergeneracionales entre otros tantos temas de nuestros días, constituye más que nunca, un servicio único, siempre vigente y un excelente recurso para despertar los aspectos resilientes de las familias de hoy, desafiadas por innumerables factores ambientales contaminantes. Sólo para nombrar algunos de éstos últimos, mencionaré la creciente presión laboral complementada por un feroz desempleo, el consumismo, los tiempos acotados, la invasión de los medios masivos de comunicación, la fiebre de los teléfonos celulares e Internet, con sus pros y sus contras pero siempre amenazando los vínculos en la medida que no dejan espacio ni momentos para la intimidad, para el encuentro y el diálogo cara a cara, para los aspectos psicoeducativos e incluso para concurrir a un consultorio a pedir ayuda u orientación y poder así, trabajar en equipo para preservar, conservar y mejorar, todo aquello que ofrece la ecología familiar en términos de contención y protección como ecosistema privilegiado para la formación y desarrollo de nuestra identidad relacional como seres humanos.

Abordando esta cuestión, el Dr. Pakman, conspicuo profesional de nuestro campo, analiza los desafíos que atraviesa nuestra especialidad, recorriendo el proceso y las transformaciones de la terapia familiar, especialmente los embates que padece frente a la ola de la psicofarmacología de los grandes laboratorios, más el avance de las companías de seguro y de las coberturas médicas y como, estos cambios en el macrocontexto de la salud, han afectado y afectan, dramáticamente, nuestra práctica en la madurez de su ciclo vital profesional.

Por otro lado, el profesor Caillé, reconocido colega francés, nos introduce en el fascinante mundo de la historia del relato de la historia de nuestros consultantes y de lo que resulta en el encuentro, en la dialéctica del diálogo que se produce en la relación entre los terapeutas y los consultantes, enfatizando la importancia de poder expresarse y en la compleja e interesante emergencia de nuevos relatos que enriquezcan el significado de los relatos de las vidas de quienes nos consultan, sintetizado en un subtitulo de su imperdible artículo: "Existir ante el otro es poder narrarse".

Más adelante, la Lic. Barilari y el Dr. Mazieres, aportan la valiosa experiencia que su larga trayectoria en el trabajo con los adictos y sus familias han brindado a la comunidad científica. En este caso, nos brindan específicamente una exhaustiva descripción del método de seguimiento del paciente y su familia que ellos desarrollaron a lo largo de muchos años de cuidadoso trabajo en la atención de uno de los más terribles flagelos que erosionan nuestra sociedad, destruyendo cerebros, organismos y todo tipo de vínculos, bajo la máscara de conjuntos musicales, o de cierto tipo de música o de festivales tribales cuyos efectos devastadores suelen minimizarse a través de perversos manejos semánticos como por ejemplo: "todos lo hacen; en dosis mínimas no hace nada; esta droga es 'buena' o de 'buena calidad' no como aquella droga que es 'mala' y le ponen cualquier cosa" y otras frases hechas por el estilo, repetidas casi en estado de trance por los consumidores.

A propósito de este acuciante tema, APRA (Asociación de Psicoterapia de la República Argentina), organiza, el 22 de abril del corriente, una importante jornada sobre "La Clínica de las Adicciones Hoy", con invitados de la talla de los Doctores Ricardo Grimson, Juan Yaría, el Dr. Humberto Guajardo y la Lic. Diana Kushner de Chile, junto a los autores del artículo anteriormente mencionado.

Querido/a lector/a de la red sistémica y de la gran familia de la psicología de hoy, un abrazo y hasta la próxima,

Claudio Des Champs

Volver al sumario de los números del 2004