Perspectivas Sistémicas
LA NUEVA COMUNICACION

El significado del síntoma en los trastornos de la conducta alimentaria (1)

Por Juan Balbi y Gabriela Jaicovsky (*)

Publicado en el número 83

Fragmento

En este artículo se reseñan las características y conclusiones del trabajo clínico llevado a cabo con 40 pacientes en el marco del programa SITTA, de CETEPO (Centro de Terapiacognitiva Posracionalista) , un instituto de la Fundación FAPS. Los pacientes ingresaron al tratamiento en los últimos cuatro años con diagnóstico de trastorno de la conducta alimentaria en sus diversos tipos (Anorexia Nerviosa, DSM IV: 307.1 – Bulimia Nerviosa: DSMIV: 307.51 - T.A.N.E.: DSMIV: 307.50 ).

Características del tratamiento

Se trata de un tratamiento ambulatorio y su característica más destacable consiste en el abordaje psicoterapéutico aplicado. A diferencia de los tratamientos que centran su estrategia en el control de la conducta disfuncional, este enfoque favorece la exploración de los síntomas, conduciendo al paciente a examinar el modo en que estos surgen, con el fin de facilitar la comprensión de su significado.

Este objetivo se logra a través de un proceso de autobservación que atraviesa diferentes etapas:

1) Diferenciación entre experiencia física de hambre y necesidad emocional de comer

2) Comprensión por parte del paciente, de la relación entre compulsión/restricción alimentaria y experiencia emocional discrepante.

3) Identificación de las situaciones y estados emocionales a los que se responde con alteraciones de la ingesta.

4) Reconocimiento de la estrategia de afrontamiento emocional como una característica general del propio estilo personal.

5) Aumento de conciencia y autorreferencia de la problemática emocional y afectiva subyacente, en el ciclo vital que se esta atravesando.

Las etapas 1 y 2, son resultado de la implementación de técnicas específicas, cognitivas y de autoobservación, dirigidas a lograr un re-conocimiento de las sensaciones cenestésicas y propioceptivas básicas relacionadas con la alimentación. Esta tarea se realiza en grupos denominados R.E.A.L. (de resensibilización alimentaria). Las etapas 3, 4 y 5 se llevan a cabo en una psicoterapia individual. Ésta, que tiene su inicio al ingreso del paciente al tratamiento, es conducida por un terapeuta entrenado en el método de la TCP (Terapia Cognitiva Posracionalista).

Los familiares cercanos de los pacientes reciben asesoramiento permanente y, cuando la dirección del programa lo estima necesario, se realizan sesiones de terapia vincular.

Los pacientes son evaluados clinicamente por médicos especialistas tanto a su ingreso como durante todo el tratamiento.

Bibliografía

Notas

(*) El Lic. Balbi es psicólogo (UBA). Presidente de la Fundación FAPS y Director de CETEPO.

La Lic. Jaicovsky es psicóloga (U. J. F. Kennedy). Especialista en trastornos de la conducta alimentaria. Miembro del cuerpo docente de CETEPO y Coordinadora General del Programa SITTA.

(1) (Lea el texto completo en Perspectivas Sistémicas nº 83 en kioscos, librerías o por suscripción)

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