Perspectivas Sistémicas
LA NUEVA COMUNICACION

El Sistema de Observación de la
Alianza Terapéutica en Intervención Familiar (SOATIF):
Desarrollo trans-cultural, fiabilidad,
y aplicaciones del instrumento

Fragmento del artículo publicado en el número 77

por
Valentín Escuero

(Universidad de A Coruña)
psvescud@udc.es
Myrna Friedlander
(State Universty of New York at Albany)
www.softa-soatif.com

La alianza terapéutica en el contexto de la terapia familiar sistémica

En el amplio campo de la investigación en psicoterapia, uno de los indicadores del proceso terapéutico que ha resultado más eficaz para predecir el resultado es la alianza terapéutica (Horvath & Symonds, 1991). Por una lado, la alianza es un predictor significativo del éxito terapéutico a través de orientaciones teóricas (Bachelor, 1991). Y por otro lado, se ha demostrado que las percepciones de los clientes sobre la alianza terapéutica en las primeras fases del tratamiento (evaluadas mediante auto-informes) predicen el resultado probable en un periodo de semanas o meses (Horvath & Symonds, 1991).

En la psicoterapia individual, la alianza puede ser valorada utilizando distintas medidas: tanto a través de los informes del cliente o del terapeuta, como a través de informes de observadores externos (Tichenor & Hill, 1989). Sin embargo, en la literatura de terapia familiar y de pareja sólo hay un instrumento específico que haya sido ampliamente usado: las escalas de Alianza de Pinsof y Catherall (1986). Dichas escalas se basan en la respuesta que dan los clientes que asisten a terapia de pareja o familia a un breve cuestionario. La investigación sobre esta medida, que está basada en la conceptualización tripartita de la Alianza realizada por Bordin (1979), ha demostrado que es fiable y que predice el impacto de las sesiones (Heatherington & Friedlander, 1990) y el resultado del tratamiento tanto para parejas como para familias (Bourgeois, Sabourin, & Wright, 1990; Johnson & Talitman, 1997; Pinsof & Catherall, 1986; Quinn, Dotson, & Jordan, 1997).

Al igual que en las medidas de la alianza terapéut ica individual, el instrumento de Pinsof y Catherall (1986) se centra en cómo perciben los clientes el comportamiento del terapeuta y no específicamente en el comportamiento de los miembros de la familia. De hecho, poco se sabe acerca de qué comportamientos observables contribuyen a una fuerte alianza en terapia familiar y de parejas (Friedlander & Tuason, 2000). En ausencia de este conocimiento, terapeutas y supervisores sólo se pueden fiar de juicios clínicos para valorar la fuerza de la alianza. Para subsanar esta carencia hemos desarrollado el SOATIF, una escala de observación del comportamiento de los clientes en al marco de la terapia familiar conjunta. Este instrumento pretende ser útil no sólo para la investigación del proceso-resultados, sino también para la práctica clínica y el entrenamiento de terapeutas. Por otro lado, el desarrollo del SOATIF ha implicado un esfuerzo de cooperación internacional con el objetivo de conseguir una aplicación trans-cultural de las escalas que lo componen.

Desarrollo del instrumento

Para construir el instrumento comenzamos revisando la literatura teórica y empírica sobre la relación terapéutica en la terapia familiar. Este proceso dio lugar a la identificación de un conjunto de descriptores conductuales que ilustraban una alianza tanto positiva (buena o satisfactoria relación terapéutica) como negativa (insatisfactoria o conflictiva relación terapéutica). Estos descriptores se utilizaron para crear una primera lista amplia que ilustraba distintos aspectos de la participación y colaboración del cliente. Se tomó como criterio esencial en la construcción de los descriptores el que cada uno de ellos fuese un comportamiento observable (por ejemplo, en vez de " los familiares están interesados por los puntos de vista de los otros", el descriptor dirá "los familiares se preguntan mutuamente por sus puntos de vista ").

Para perfeccionar el amplio inventario inicial de descriptores, uno de nuestros equipos de investigación (N = 4) examinó 12 sesiones de terapia familiar grabadas en video, de las cuales teníamos los auto-informes (las escalas de alianza terapéutica de Pinsof y Catherall ,1986) de los propios clientes sobre la alianza. Conociendo de esa forma la perspectiva (favorable o desfavorable) de cada uno de los miembros de las familias sobre la alianza, analizamos las grabaciones en video de las sesiones para identificar comportamientos individuales y familiares que pudieran ser claramente indicativos de sus sentimientos y cogniciones (recogidos en los auto-informes). Se fueron depurando y editando los descriptores a través de sucesivas comparaciones de cada una de las observaciones realizadas por el equipo de observadores. Las discrepancias sirvieron para clarificar descriptores y excluir aquellos difícilmente codificables o puntuables.

Se procedió entonces a hacer agrupamientos de descriptores similares y así identificamos, inductivamente, 4 dimensiones subyacentes: (1) Enganche en el proceso terapéutico, (2) Conexión emocional con el terapeuta,(3) Seguridad, y (4) Sentido de compartir en la familia el propósito de la terapia. Posteriormente, los investigadores escribimos independientemente definiciones de dichos constructos, las comparamos y las integramos. Sobre la base de dichas definiciones, se procedió a decidir qué descriptores estaban relacionados de una forma lógica con cada una de las cuatro dimensiones definidas. Probando este nuevo sistema y procedimiento de observación mediante la evaluación de 6 cintas de video diferentes, encontramos que el acuerdo entre observadores mejoraba considerablemente. Tanto las dimensiones como los indicadores conductuales fueron traducidos de inglés a español y de español a inglés por profesionales bilingües para asegurar la precisión del trabajo de investigación en ambos idiomas y culturas.

El siguiente paso fue utilizar una tarea de clasificación para evaluar la validez de contenido del instrumento; para ello ordenamos aleatoriamente los 44 descriptores resultantes del proceso de análisis previo y pedimos a un grupo de expertos en investigación clínica (y que eran también terapeutas familiares) de España (8 expertos) EE.UU. y Canadá (17 expertos) que indicaran qué descriptores reflejaban mejor cada una de los 4 constructos subyacentes. Si al menos el 75% de los expertos investigadores que respondieron a nuestra tarea de clasificación seleccionaban la misma dimensión para un descriptor determinado, se mantenía dicho descriptor entre los indicadores de esa dimensión; si no era así se eliminaba o se cambia a una dimensión distinta (aquella en la que ese descriptor sí había sido clasificado por más del 75% de los expertos); téngase en cuenta que se les decía a los investigadores encuestados que podían seleccionar más de una dimensión para cada descriptor, destacando la que consideraban más importante. Así por ejemplo, el descriptor "los familiares se preguntan mutuamente sobre sus puntos de vista", está incluido en el conjunto de descriptores que reflejan la dimensión de Sentido de compartir en la familia el propósito de la terapia porque más del 75% de los expertos indicaron que dicho descriptor refleja adecuadamente esa dimensión. También se les pidió a los investigadores participantes que comentasen los descriptores si lo consideraban necesario; o incluso que añadieran otros si los veían muy representativos de una de las dimensiones y no habían sido incluidos en la lista de 44 descriptores. En un apartado específico del procedimiento se pidió a los expertos que comentaran su opinión sobre la adecuación cultural de los descriptores y de las 4 dimensiones de la alianza definidas, es decir, su ajuste a las características específicas del contexto cultural en el que aplican la terapia familiar. Los resultados de esta tarea de clasificación, tanto para los investigadores de Norteamérica como de España, indicaron un alto grado de consistencia y la mayoría de los descriptores fueron clasificados como conductas representativas de la dimensión que nosotros previamente habíamos seleccionado. De hecho, la mayoría de los descriptores fueron clasificados de la misma forma por más del 75% de los jueces en ambas muestras (Norteamericana y Española). Basándonos en los criterios descritos más arriba, algunos descriptores se cambiaron de una dimensión a otra o se modificaron un poco en su definición. Un par de descriptores se eliminaron porque aunque cumplían el criterio de obtener un 75% consenso entre jueces, lo hacían en una sola muestra (bien sólo en la norteamericana o bien sólo en la española). Optamos por dar prioridad al hecho de que las versiones de los instrumentos en Inglés y en Español fuesen idénticas. No obstante, ninguno de los descriptores tuvo que ser eliminado por haber sido calificado como poco apropiado desde el punto de vista de las diferencias culturales, sólo se introdujeron algunas mínimas modificaciones en la definición o traducción de algunos de ellos.