Perspectivas Sistémicas
LA NUEVA COMUNICACION

Artículos "on line"

La terapia con la familia
Un encuentro con Maurizio Andolfi
(*)

por Emilio Ricci (1)

En Ocasión del 10° aniversario de la Academia de Psicoterapia de la Familia (APF), de los 25 años de publicación de la revista Terapia Familiar de los 35 años de carrera profesional del Prof. Maurizio Andolfi y delCongreso Internacional de Terapia Familiar

Roma 1, 2, 3 de noviembre 2002

Esta entrevista con el Dr. Andolfi, pionero y maestro internacional, director de la prestigiosa Academia de Psicoterapia de la Familia, da cuenta del abordaje de la terapia "con la familia" utilizando un modelo de tipo Intergeneracional, es decir, observando siempre a la familia en al menos, tres planos generacionales. Lo que implica que la observación de la familia se hace en un modo físico directo, es decir, invitando frecuentemente a las familias de origen a los encuentros terapéuticos, sea cuando el problema es un muchacho o un niño, sea cuando el problema es de la pareja. También afianza el concepto que el trabajo con las familias va siempre al centro de la actividad terapéutica. Y enfatiza la necesidad de trabajar sobre la persona del terapeuta, antes que con su instrumental teórico- técnico. Maurizio Andolfi responde y nos transmite no solamente un modelo en uso, sino también, más de treinta años de experiencia de terapias "con la familia".

Los comienzos

E.R. (Emilio Ricci): ¿Profesor Andolfi, como ha comenzado usted la terapia familiar?

M.A. (Mauricio Andolfi): "Comencé la terapia familiar en Neuropsiquiatría infantil, tratando de estudiar al niño, ampliando la terapia del juego a toda la familia del niño en dificultad. Es decir, comenzando por el niño incluyendo después a la familia en el juego, tanto a nivel diagnostico como terapéutico".

E.R.: ¿Cuál ha sido su carrera de formación?

M.A.: "Yo soy médico, neuropsiquiatra infantil. Terminada mi especialización viaje a los Estados Unidos donde me adjudiqué una beca de estudios en Psicología Social y Comunitaria en el Albert Einstein College de Medicina de New York. Me formé, como terapeuta, en el Ackerman Istitute de New York y precisamente en la "Philadelphia Child Guidance Clinic " en el periodo 1972-1975. Después he hecho mi terapia individual y sucesivamente la formación analítica en la Karen Horney Institute de New York".

E.R.: ¿En su formación, que terapeutas o modelos de la terapia familiar lo han influenciado?

M.A.: En la primera fase de mi actividad profesional la influencia mayor ha sido del modelo estructural y precisamente el de Salvador Minuchin y Jay Haley, que han sido mis primeros maestros; en particular Minuchin porque siempre ha trabajado con familias y con niños. Sucesivamente adquiridas las bases en el plano estructural, me ha llamado la atención el enfoque humanístico existencial de Carl Whitacker con el cual fui asociado y trabajé por casi 15 años.

E.R.: ¿Cómo nace la Academia de Psicoterapia de la Familia ?

M.A.: La Academia nace en el año 1992 de la división de un grupo romano que había trabajado por casi 18 años juntos, en el Instituto de Terapia Familiar de Roma (Via Reno). Esta división representa las posiciones científicas e ideológicas de sus iniciadores. Personalmente he estado siempre convencido que el trabajo con la familia constituyera el centro de mi actividad.

Otros colegas de formación analítica no lograron "traicionar" el concepto de relación terapéutica individual, y así pasar a observar a los individuos en el contexto de la familia. La división fue inevitable, creo yo, entre una que era un alma psicoanalítica y otra con un alma relacional sistémica. Aun más, dado que el Instituto siempre se había ocupado de terapia familiar y de los aspectos personales del terapeuta; la división ha sido también respecto a quien había pensado que la formación pudiera transformarse en una verdadera terapia del estudiante; es decir, el didácta se transformaba en terapeuta de sus alumnos.

Esta división ha producido la formación de la Academia en donde se han concentrado casi el 80% de los didáctas que en los precedentes veinte años habían colaborado conmigo. Finalmente se ha continuado realizando el trabajo que se hacía antes, es decir, trabajar con las familias.

Abordaje terapéutico de la Academia

E.R.:¿Nos podría ilustrar un poco más el modelo terapéutico que adopta la Academia de Roma?

M.A.: El modelo adoptado en la Academia se inclina mayormente por la aplicación de la terapia de la familia intergeneracional. Los didactas de la Academia, aunque con diferentes estilos, observan a la familia en tres planos generacionales. Obviamente existen algunas diferencias con quien, como yo, esta convencido que la observación de la familia se hace en un modo físico directo, es decir, invitando, sobre todo y frecuentemente a las familias de origen a los encuentros terapéuticos, se trate del problema de un muchacho o de un niño, o de una pareja.

Hay otros didactas, otros terapeutas, que probablemente utilizan un modelo que hace referencias a tres generaciones sin necesariamente convocar siempre a las familias. Pero, digamos que este aspecto es el más importante. Otro aspecto del modelo terapéutico es el involucramiento personal del terapeuta en las vicisitudes terapéuticas, es decir, que el enfoque, que ya existía en Vía Reno y que después se ha seguido en la Academia, era que la persona del terapeuta es más importante que toda la instrumentación teórico- técnica que el profesional adopte. Yo lo definiría como el estudio de la relación terapéutica en el encuentro entre dos sistemas pensantes emotivos, involucrados en un trabajo de investigación común.

E.R.: ¿Nos podría mencionar tres (o más) características, que a su juicio, distinguen la Academia de las otras escuelas de formación en Italia?

M.A.: La diferencia fundamental es que antes de meter las manos sobre las familias de otros es necesario conocer la propia. Entonces, es necesario hacer un trabajo de uno o dos años, por lo menos; en donde el centro de la atención no esté puesto en las familias en dificultad que llegan pidiendo una terapia sino más bien, en las familias de los alumnos. A través de una serie de instrumentos, como el genograma, la escultura, las fotos de la familia, la descripción de sus mitos familiares etc. Toda una serie de instrumentos que quieren transmitir y hacer adquirir al alumno un lenguaje capaz de describir los procesos evolutivos tomando en observación a su propia familia.

Segundo, que sea capaz de ver de un modo benigno y también relativo, las dificultades, los problemas o las patologías de las familias, porque si observa la propia, se dará cuenta que son muy similares o idénticas a las que ve en terapia; solamente que cambiará su función y no será en aquel caso el paciente sino el terapeuta. Este es uno de los aspectos que caracterizan el modelo de la Academia y en donde muchas escuelas de terapia familiar, sobre todo, aquellas que se autodefinen como "sistémicas", muchas veces descuidan. Por muchos años han pensado que el concepto de neutralidad o de no influencia de parte del terapeuta respecto de sus pacientes fuera una regla fundamental; en cambio, yo creo que la influencia del sistema de valores del terapeuta es la mejor cosa que él puede llevar al interior de su proyecto terapéutico. Claramente él no deberá imponerlo a la familia sino proponerlo y de cualquier modo, intercambiar el propio sistema de valores con el que lleva la familia en la terapia.

Otro aspecto, a mi modo de ver, que caracteriza a la Academia, de nuevo, respecto a otras escuelas, y que es verdaderamente fundamental, es la idea de observar la familia en términos longitudinales, es decir, por al menos de tres generaciones y así poder observar los procesos de aprendizaje como los mitos que se transmiten de una generación a la otra.

Otro elemento característico es que nosotros como matriz hemos comenzado por los niños para después llegar a la familia; que es muy diferente que partir del adulto para llegar a la familia. Porque uno que parte desde el adulto hacia los niños, los considera una "opción" o los protege sin jamás escucharlos.

E.R.: ¿Cuáles son los casos mas frecuentes que acuden a terapia?

M.A.: Digamos que las consultas más frecuentes suelen tener que ver con las parejas en crisis, las parejas después de la separación, problemáticas relativas a la custodia de los niños y a los trastornos de la alimentación como la anorexia y la bulimia. Obviamente, dada nuestra tradición, nosotros seguimos trabajando con niños y con muchas familias en donde la problemática es de carácter infantil o de modos y cuestiones adolescentes. Es decir, patologías de la dependencia o problemas de toxicodependencia o de psicosis juvenil.

Actualidad de la Terapia Familiar italiana: investigación, difusión e inserción

E.R.: ¿Nos podría hablar del estado actual de la Terapia Familiar en Italia?

M.A.: Italia es uno de los países en donde la Terapia Familiar está todavía muy viva y creo, que se trata de una de las pocas. Preveo que en los próximos 20 años, si las cosas no cambian drásticamente, la terapia familiar será cada vez más marginal y menos esperada; no solamente por las familias, sino, sobre todo, por las instituciones y por los terapeutas, y esto por distintas razones. Este fenómeno ha comenzado en Norte América pero también esta sucediendo en Europa, se ha perdido completamente el contacto del trabajo con las familias en el seno de las instituciones públicas. Una de las razones, es porque los médicos, los psiquiatras de un modo o u otro, han abandonado mayormente, una pasión, un interés por la investigación al interior del trabajo con las familias. A su vez, esto está ligado a un resurgimiento, muy poderoso, de las terapias biológicas y cognitivas, ya sea por el hecho de que la terapia familiar es un poco difícil de mantener de un modo coherente y también porque, de todos modos, la terapia familiar es predominantemente llevada a cabo por una población de terapeutas mujeres porque los hombres son siempre una minoría en el trabajo con familias. Esto ocurre en parte porque se ha desplazado desde la medicina a la psicología a la asistencia social en donde predominantemente son mujeres las que siguen a las familias. Esto quiere decir que se asiste a una mayor "toma a cargo" de familias por parte de terapeutas mujeres y sin duda es bueno por un lado pero es un gran riesgo por el otro porque significa que el hombre, quien siempre ha tenido mayor poder e influencia en las instituciones, se ha, de hecho "desenamorado", se ha alejado de esta práctica. Ha elegido otros caminos que no son el de la familia. En la terapia familiar sucede lo mismo que sucede en la escuela: la escuela es un lugar educativo predominantemente femenino ya que, los docentes varones, han desaparecido. Así también la terapia familiar esta transformándose todavía mas en un lugar de terapia y de diagnostico femenino. Es decir, si no regresaran los hombres a las familias y a la terapia familiar, la terapia familiar será siempre más distorsionada y limitada.

E.R.: ¿Cómo se llevan a cabo las investigaciones sobre la familia en la Academia?

M.A.: Las investigaciones sobre la familia son efectuadas por pocas personas, las cuales pensando que no tienen el pasatiempo de la fotografía o de las colecciones de monedas antiguas o de pasear con el velero los fines de semana, deciden reemplazar este pasatiempo con la investigación ya que la investigación no es pagada y se necesita una gran disciplina y mucha energía para llevarla a cabo. Como tal está absolutamente restringida a las pocas personas que estén interesadas en conducir un trabajo así. Personalmente siempre he efectuado investigaciones y la última investigación en curso que realizo junto con Claudio Angelo y Paola D’ Atena, y que se está desarrollando en el transcurso de trece años, se ocupa del resultado de las terapias. Es muy difícil mantener con una continuidad de trece años un grupo de trabajo y así y todo, lo hemos mantenido. En cuanto a nosotros, nos intriga tratar de escuchar las familias después de años de la finalización de la terapia y escuchar de ellos qué piensan de la terapia familiar y de que ha acontecido en la familia durante la terapia y posteriormente a ella. Porque yo creo que de este modo se aprenden muchas cosas de parte del cliente. Pero esto necesita una dedicación que la mayor parte de los profesionales de este campo no tienen y por consiguiente, las investigaciones son un lujo para aristócratas, para muy pocos.

E.R.: ¿Qué medios emplean para la difusión de los resultados de las investigaciones?

M.A.: Libros científicos, revistas. Pienso que esto significa que nuestras investigaciones son muy limitadas en términos de difusión en el sentido que los libros científicos son leídos de un estrecho número de personas. La pregunta es como hacer llegar estos datos de investigación a los más media, a canales públicos que no se dirijan únicamente a los especialistas. Esto es muy difícil porque en parte, en Italia, el modelo dominante a nivel de medios masivos de comunicación, es la interpretación fundamentalmente psicoanalítica freudiana de cualquier evento, es decir, todavía faltan los presupuestos del lenguaje con el cual se pueda informar a un público amplio sobre otros modos de observar la realidad. Por ejemplo, sería interesante que las familias supieran que piensan de la terapia familiar, las familias que han concluido una terapia. Es muy difícil cambiar el modo con el cual se transmiten la información porque casi siempre quienes transmiten la información son aquellos que trabajan alrededor de los problemas, no son aquellos que "llevan" el problema. Generalmente a estos últimos, no se les pide ni siquiera dar una opinión. O sea que el objetivo seria como lograr y permitir que los usuarios se transformen, ellos mismos, en constructores y difusores de investigaciones y de informaciones

E.R.: ¿Cómo nace la Revista de Terapia Familiar y cuál ha sido su evolución?

M.A.: La Revista de Terapia Familiar nace en el año 1977; cuando, el aquí presente , regresando de los Estados Unidos, pensó que era necesario agrupar lo mejor de las competencias de los terapeutas y teóricos de la terapia familiar italiana. Puedo decir, que al comienzo nació como una revista interna del Instituto de Vía Reno, vista también con una cierta desconfianza por los otros institutos, porque obviamente toda cosa nueva produce primero desconfianza y después interés. En pocos años, dado que la revista comenzaba realmente a abrir un espacio de debate cultural importante, comenzó a enlazar lentamente todos los institutos o grupos de investigaciones más importantes. Así esta revista aunque siendo de propiedad de Vía Reno antes y después de la Academia, se ha convertido en la revista italiana más importante, también la más antigua y calificada. Al interior de esta existe un grupo de redacción muy vital que se encuentra dos veces al año. Esto también constituye discurso de investigación muy importante: se realizaron una serie de números especiales sobre la familia y el individuo, sobre las relaciones entre individuos, sobre la infancia negada, sobre temáticas relativas a la formación y ahora está proyectando una nueva investigación sobre biología y relación. En suma, diferentes grupos de trabajo participan con entusiasmo como miembros activos del comité de redacción de esta Revista.

E.R.: ¿De las investigaciones efectuadas en Academia ha nacido, o derivado, algún modelo teórico?

M.A.: Seguramente han nacido conceptos muy importantes como por ejemplo, el concepto del trabajo con sistemas rígidos, el trabajo sobre la familia rígida, es decir el modelo de la provocación terapéutica. Después han nacido una serie de ideas que a mi modo de ver son teóricamente muy interesantes, por ejemplo que la búsqueda de los recursos debe ser hecha en el mismo lugar, en el mismo ámbito en donde surgen los problemas. Es decir, los problemas, handicap, dificultades, las patologías, contienen en el interior de las mismas manifestaciones disfuncionales, potencialidades y recursos. Es decir como lograr no desligar estas dos partes y buscar captar aspectos vitales, recursos en la misma enfermedad. Esto permitió dar al paciente designado y de todos modos, al portador de la enfermedad, de los síntomas de la familia, sea este un niño, un adolescente, o un adulto, una especie de "competencia relacional específica", que nace exactamente de sus problemas y del hecho que es él quien los conoce mejor, entonces, de algún modo, los problemas son vistos también en términos de una ocasión evolutiva, son un modo de ver la salud.

E.R.: ¿Qué impacto social ha tenido y tiene el modelo sistémico en Italia?

M.A.: Digamos que a nivel Universitario, en donde treinta años atrás el modelo relacional sistémico era considerado una cosa marginal, superficial y un poco salvaje, se ha transformado en uno de los modelos más fuertes junto al psicodinámico y cognitivo. Ha adquirido una gran fuerza cultural científica en el interior del modelo universitario, ámbito este último que sigue siendo aquel donde se dictan o se imponen las líneas culturales que después se difunden a otros ámbitos en el territorio y en la sociedad. Sin embargo, también creo que hoy, en el ámbito institucional, todavía existen muchísimos obstáculos para pensar que se puede crear un servicio o una actividad específica, casi diría, especializada sobre en las familias. De todos modos, un modelo de tipo sistémico ha entrado de un manera bastante imponente en todos los niveles de las instituciones de salud. En este momento, está introduciéndose , por cierto lentamente, en el ámbito medico, por ejemplo en los servicios de oncología, en los de las enfermedades cardiovasculares y en el de las enfermedades crónicas. Quiero decir, que se está buscando la manera de aplicar modelo sistémico en un sentido más general, más amplio. Obviamente otro ámbito muy importante, que nosotros no hemos desarrollado mucho, es el de las organizaciones, es decir el de la formación del personal o de la sicología industrial y empresarial. Otro espacio en donde el modelo sistémico ha entrado fatigosamente, como ocurre con todas las propuestas de cambio, es en el mundo de la educación, de la pedagogía. Recientemente, estamos tratando de introducirlo recientemente también en el área de los procesos migratorios (2), en donde creo que constituirá una óptica muy útil para tratar de entender los prejuicios, racismo, la calidad de la vida de otras culturas y el impacto organizativo respecto a la cultura dominante.

(*) El Dr. Andolfi es neuropsiquiatra infantil, psicoterapeuta y maestro internacional de Terapia Familiar. Es profesor de psicodinámica de las relaciones familiares en la carrera de Psicología de la Universidad "La Sapienza" de Roma, director de la Academia de Psicoterapia de la Familia y director de la revista Terapia Familiar.

(1) Emilio Ricci es terapeuta familiar

N. de R. : Remitirse al excelente artículo de Celia Falicov "Migración, pérdida ambigua y rituales" publicado en Perspectivas Sistémicas Nº 69 (Dic/ Febrero del 2002)

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